Seguidores
Traductor.
lunes, 5 de enero de 2015
#Queridos Reyes Magos...
Primero de todo, perdonad que sea tan poco original. Sé que últimamente todo el mundo os utiliza de excusa para contarle al mundo qué es lo que quieren ser, pero no se me ha ocurrido otra cosa mejor, así que tendré que empezar de este modo. Podría ser un poco hipócrita y pediros que acabéis con toda la pobreza del mundo; no digo que no me gustaría, pero no puedo pedir algo en lo que sólo pienso cuando ocurre algún tipo de catástrofe, así que no voy a pediros eso. También podría elegir como regalo terminar con toda esa gente que vive en las calles de mi ciudad y de toda España, ahí sí, ahí sí me parto un poco cuando paso por su lado, pero para qué mentir, podría invitarles a mi casa y como mucho les doy un misero euro, dos a lo sumo, y casi siempre es para no sentirme culpable por ignorar las desgracias que me rodean. Voy a pedir algo para mi, porque como ser humano que me ha tocado ser, soy egoísta. Traedme un saquito de ganas para salir a buscar todo aquello que quiero encontrar. Ganas de ser valiente, ganas de ser capaz, ganas de entenderme a mi misma, ganas de tener ganas. Un saquito del que pueda tirar si en algún momento me faltan las fuerzas, me asusto y ni siquiera quiero salir corriendo. Y... a poder ser, un poquito de ilusión. Ya sabéis que soy especialista en eso de perderla, últimamente hasta me da miedo: es como ganar continuamente, pero no conseguir nada. Por desgracia, nunca es siempre la primera vez. Ah, y si podéis, también haced que nunca deje de sentir mucho y muy fuerte, ni siquiera cuando lo deseé con todas mis fuerzas. Creo que no necesito nada más. Seguramente, no he sido lo suficientemente buena. He roto demasiado, he pensado poco. Espero que con eso os baste. Yo, por lo menos, creo que me lo merezco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario