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martes, 16 de diciembre de 2014

# (Introduce titulo para esta entrada)

Se me dan mal las rimas, las frases cortas, las despedidas largas. Se me da mal llorar cuando hay gente delante, tomar decisiones coherentes cuando la coherencia y las ganas deciden ir separadas. No sé pintarme bien las uñas, ni arreglarme el pelo, ni qué cara poner cuando me hacen una fotografía. Soy nula en casi todos los deportes de pelota (sobre todo cuando la pelota es grande), y tampoco entiendo de todos esos bailes modernos que se llevan ahora. Muchas veces no entiendo lo que me rodea. No me gusta dar consejos, porque detesto ser mejor conciencia de la que tengo. Tampoco sé encontrar vuelos baratos ni planear vacaciones. Tengo un sentido de la orientación pésimo, soy incapaz de estar más de una hora sentada delante de los apuntes, nunca acabo los libros que no me han enganchado al llegar a la décima página, a menudo pierdo la concentración en el primer cuarto de hora de las películas y tampoco sé depilarme yo sola las cejas. El mundo suele quedárseme grande, y una de mis mayores contradicciones consiste en lo pequeña que me siento cuando me siento segura (pero con ayuda, claro). No sé definirme ni etiquetar mis sensaciones, me destroza utilizar palabras demasiado grandes porque cuando quiero aplicarlas se vuelven pequeñas (hablemos de "amores" y "tequieros"). Es extraño que tome lo que desde fuera podría considerarse una decisión acertada, pero más extraño es que me arrepienta de cualquier elección errónea. Pese a todo esto, entre tanto caos, nulidades y partes erróneas, he de reconocer públicamente (o quizás, en privado) que necesito más cariño del que suelo reconocer.

sábado, 13 de diciembre de 2014

#Encontrar respuestas


Llevo todo el día intentando evitar encontrarme conmigo misma, rodeándome de gente, vistiéndome de fuerza y aislando el corazón. No sé si es por el frío, porque a mi cabeza le ha dado por volver una y otra vez al mismo recuerdo o porque llegan estos días festivos que tanto detesto. Supongo que debe haber algún motivo, porque dicen que todo sucede por alguna razón pero yo hoy no la encuentro. Ni siquiera sé por qué estoy escribiendo, si yo hoy no quería hacerle ni puto caso al cerebro. Pero ya ves, aquí estoy. No he conseguido agotar mis fuerzas hasta el punto de ser capaz de no pensar. Malditas desconexiones que nunca son permanentes. Aquí estoy, tratando de montar un puzzle sin piezas, intentando encontrarle sentido a la historia que dejé guardada en la maleta, preguntándome qué busco, qué espero, qué quiero. Ojalá encontrar respuestas se me diese también como cuestionarme el mundo. Pero no. Y ojalá tuviera claro quién eres, si existes y si de verdad quiero todas esas cosas o prefiero seguir siendo la chica indecisa que jamás sabe qué busca, qué quiere, qué espera.
(Podéis llamarlo lunes, o miércoles, o viernes, o sábado, o domingo pero sólo por el final hoy ha sido un día de mierda)

viernes, 12 de diciembre de 2014

#Soltar lágrimas de manera ilimitada.

Yo soy de esas personas que se encierran en el baño para poder llorar, de las que se miran al espejo y se secan las lagrimas, de las que desean inclusive llorar para poder soltar el dolor que llevan dentro, sí, soy de las personas que después de llorar se lava la cara, y se echa aire con las manos, para que no se note el llanto.
Pero hoy me rompí, lo gracioso es el motivo, el detonante de mi llanto. Hoy teníamos convivencia todo los de 1 de bachiller, nos mandaron a dibujar en un gran papel que estaba en blanco y en el teníamos que dibujar cosas que representan nuestra vida, a nosotros.
Resumiendo, ese gran trozo que al principio estaba en blanco, al cabo de unos minutos se convirtió como en una especie de mural, habían muchos colores, muchos dibujos, muchas frases. Cuando acabamos, de repente el animador se tiró encima del papel y se empezó a enrollar en el. Nos contó una metáfora sobre la vida, sobre las personas que se sienten bien cuando nos pisan y cuando nosotros pisamos a alguien, sobre lo orgullos que somos al momento de pedir ayuda cuando nos vemos envueltos en un problema, sobre la confianza, sobre el daño que nos han hecho a lo largo de nuestra vida. Entonces, fue ahí, en ese momento cuando me rompí. Me vino a la cabeza todas esas decepciones, puñaladas, el daño que me han hecho, los pisotones, todo eso me vino a la cabeza en 3 segundos, acto seguido me encontré llorando cual magdalena (y eso que odio que la gente me vea llorar). En ese momento puse mi mente en blanco, no me enteré de nada después de 5 minutos, cuando reaccione, tenía a gente alrededor mio abrazándome, diciéndome que no llore, que sonría ¿y sabéis qué? comencé a llorar otra vez, ver y sentir el cariño de la gente, se agradece y mucho.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

#Hola.

Sinceramente no sé porque no escribo más a menudo. Quizás es la falta de tiempo o la falta de ganas.
Es mas bien una mezcla de las dos cosas. He empezado Bachiller, me está costando, pero sé que yo puedo si me lo propongo, no tengo claro lo que quiero, pero sí hacia donde quiero ir, y no voy a tirar la toalla.
Estamos a 9 días para las Vacaciones de Navidad, que bien suena eso, ¿no?. No me entusiasma mucho la Navidad, siempre por estas fechas me da el bajón, básicamente porque esta va a hacer la sexta Navidad que no voy a ver a mi abuela, a mi tío, a mi familia. Llevo 6 años sin poder verlos, y eso hace que me ponga triste, melancólica. Les echo tanto de menos, pero menos mal que tengo a mis padres y a mis 3 hermanos y uno en camino. Sí voy a tener un hermanito o hermana, hasta Enero no lo sabremos exactitud, la verdad es que estoy muy ilusionada, me encantan los niños y la venida de mi futuro hermano no sé, me alegra. En el amor... estoy como siempre, ilusionandome para después darme la hostia. Aún no he encontrado a esa persona "especial" creí que la había encontrado hace unos 3 meses o 4 atrás, pero me equivoque. Pero si os soy sincera, la verdad es que no importa si no la encuentro, bueno, no es que no me importe, mas bien, no tengo prisa por encontrarla. Poco a poco, sin prisa, así son mejor las cosas y mejor son.
Me han pasado un montón de cosas desde la ultima vez que publiqué una entrada, he tenido una perdida, no de que se haya muerto algún familiar (gracias a Dios) si no, de amistad, una gran amiga se fue a vivir a otro País, estuve mal varias semanas pero consigo trajo a otros grandes amigos, "Los Pilis",también he tenido muchas alegrías al igual que decepciones, he llorado, he reído, he hecho tantas locuras que es mejor no contarlas y guardamelas para mi misma, pero ¿sabéis que es lo mejor de todo ello? que no me arrepiento de nada lo que ha pasado, ni nada lo que he hecho.
Y bueno, espero volver a escribir muy pronto, mejor dicho, estas vacaciones, espero y por cierto, si alguien me lee, muchas gracias por hacerlo, enserio, no tenéis ni idea la ilusión y lo bien que sienta saber que alguien te lee por estos sitios.

#Dolor

Lo que asusta no es el dolor: es acostumbrarse a él.
Cuando era pequeña y estaba enferma o me hacía una herida mi madre siempre me preguntaba "Pero, ¿cómo es el dolor? ¿Te duele más o menos que ayer?"; siempre he detestado esas preguntas. Pensar en el dolor magnifica el dolor. Tratar de describirlo lo hace más fuerte. Todo lo que sé de heridas lo aprendí de mi, entended que me de miedo mi propia compañía.
Hace poco leí una de esas frases que me habría gustado escribir a mi: "Si no puedes volar, corre. Si no puedes correr, anda. Si no puedes andar, arrástrate. Pero no dejes de avanzar". Quedarse quieto es morir. Respirar no sirve en absoluto si no lo sientes. Dormir hasta que pase el desastre, o dejar que el desastre pase mientas duermes. Qué más da. Ya está dicho que esperar a alguien dormido o esperar a alguien despierto no deja de ser eso, esperar a alguien. Cuando tienes huesos de cristal debes tener más cuidado, evitar las caídas. Por si te rompes.
Concéntrate.
Si algo puede salir mal, saldrá mal. Pero ya te encargarás tú de mejorarlo. Venga.
Lo bueno de caer es que no puedes volver a caer. O sí. Pero si tocas fondo, te impulsas. O te quedas tumbado, que a veces hace falta.
Fuerza. Valentía. Capaz.
Voy a elaborar una lista de palabras que me gustan y repetírmelas mentalmente. Acostumbrarme a ellas. Que los buenos también pierden, pero no siempre. Que mal siempre es mal, pero puede ser menos mal, o más bien. Que si no piensas en el dolor se hace más leve.

#Querido Invierno

No sé cómo cojones has llegado. Siempre tan de repente, tan sin avisar. Me has pillado con el pelo recogido y sin ropa interior. Y así, yo, ¿cómo me iba a negar a un abrazo? Que sé yo.
Supongo que he cambiado, que muchas cosas han cambiado. Pero a fin de cuentas, una persona que jamás se retracte a si misma es que no ha vivido en absoluto. O quizás no es que cambiemos, sino que nos hacen cambiar, ¿qué más da? A fin de cuentas lo que importa es que estamos aquí y ahora, y tenemos que hacer cosas sin necesidad de pensar en todo lo que nos falta por hacer. Si a algo le tengo miedo en la vida es al tiempo: no quiero ser de esas personas que lo pierden como si todo fuese para siempre. Siempre es todavía. Antes decía que si abundaban los miedos yo sería las ganas. Lo decía mientras temblaba y no era de frío, y lo peor es que todo el mundo me creía. Podría ser una mentira de mi misma, dudas revestidas de seguridad, fragilidad cubierta de corazas.

domingo, 17 de agosto de 2014

# .

No me hace falta más que un rato a solas perdida en mi música para que se me pasen infinidad de cosas por la cabeza: unas buenas, otras no tanto. Entonces te paras a reflexionar en cada detalle, en cada mínima mueca, en cada palabra, mirada, suspiro, en resumen, en todo. Por tu cabeza se pasean hasta probabilidades: las probabilidades de terminar con el chico de tu vida, de terminar sola rodeada de gatos, optar por otra persona o cambio de planeta.
La soledad no está hecha para ser amiga del hombre, sino de sus problemas. Las medias naranjas no existen, tu otra mitad no se pasea por ahí con la esperanza de encontrarse contigo; pero sí puedes hacer que alguien forme parte de ti. Por eso, el hombre busca algo o alguien que le ayude o sea capaz de acabar con esa soledad, soledad de la que todo ser rehuye.
¿Se puede vivir sin amor? ¿Es posible ser feliz sin el cariño de alguien? Yo creo que no. Toda felicidad necesita algo de amor y alguien con quien compartirla.

martes, 1 de julio de 2014

#La vida no es justa.

La vida no es justa y lamentablemente nos damos cuenta cuando es tarde, cuando las cosas tocaron fondo y muchas veces no tienen vuelta atrás. Vivimos más de la mitad de nuestra existencia quejándonos y malgastando preocupaciones en temas bastante estúpidos, sin sentir de verdad. Sin darle real importancia a las cosas simples que están al alcance de nuestras manos y con las que bastarían para sacarnos una sonrisa a diario. Hay que saber ganarse la vida, no importa cuánto tardes en salir de este juego sino que hay que saber jugarlo y disfrutarlo a cada momento como si fuese último. No sabemos si llegaremos al final esquivando varios obstáculos o si triunfaremos fácilmente. Por eso debemos confiar en que tenemos demasiadas herramientas a nuestro lado más que útiles para demostrar que no importa la duración del juego sino la intensidad con la que se jugó. Se pueden vivir cien años en vano sin siquiera haber sentido. Entonces uno se pregunta cuál es la verdadera meta de llegada: ¿A la que llegó aquel que vivió demasiado sin ser feliz? ¿O aquella lograda por quien en corto tiempo disfrutó con todo su ser?
Creo que la respuesta es más que obvia.
La vida no es justa, pero una vez dentro del juego solo nos queda jugar. Está en cada uno de nosotros elegir de qué manera.

domingo, 29 de junio de 2014

#Por esas personas.

Por esas personas que están contigo en las buenas, solo en las buenas. Por esas personas que tratan de que perdones todo, pero luego ellas no perdonan nada. Por esas personas que solo son capaces de decir lo que piensan a través de murmullos, dejándolo caer. Por esas personas que te dejan de lado por el sexo opuesto. Por esas personas sin opinión propia, personas que parecen camaleones adaptándose en cada momento a la situación, y adoptando la personalidad que les conviene. Por esas personas que te sonríen y les duele. Por esas personas que son capaces de pisar a los demás con tal de conseguir lo que quieren. Por todas y cada una de esas personas que vivirían de cine solas, de una manera individual, con la única pega de que no tendrían a nadie a quien restregárselo y presumir de sus logros. Que vivan. Que viva el individualismo, el egoísmo y las apariencias. Que viva lo falso, lo oculto, el cumulo. Porque cuando el egoísmo es más grande que el cariño que se tienen dos personas ya no hay nada que hacer. Esto estaba tocado, muy tocado. Y ahora... Ahora ya está hundido.
La confianza es algo que tarda años en construirse, y puede ser destruida en una sola acción. Diecisiete son los años empleados en construir esta, y a penas un par de acciones en destruirla.

#Frozen

La distancia no la hacen los kilómetros, la hacen las personas.
Existen diferentes tipos de distancias, la que se mide en kilómetros; y el sentimiento que se crea entre dos personas cuando comienzan a separarse. Por eso, no es lo mismo la absurda distancia de tu casa a la mía, a la que creas entre nosotros.
Y cuidado con la distancia, que dicen que hace el olvido.

#No me gustan los cambios.


No me gustan los cambios. No cambiaría lo bueno que tengo tenía por nada. Si algo está bien, ¿para qué intentar mejorarlo? Puede que nos equivoquemos y todo vaya a peor. Y en efecto, cuesta abajo y sin frenos. Gran parte de lo que quería, por no decir todo, ha cambiado. Ha cambiado, muy a mi pesar. Hemos seguido adelante, hemos crecido, han llegado los cambios. Los cambios en el deporte, la pareja, los amigos y los estudios. Todo. Y todo a mal. Lo que me gustaba ya no me hace feliz. Lo que me hace feliz se enfría a velocidades vertiginosas. Lo que me daba miedo ahora me aterra. Las personas que estaban ya no están.
Y ¿qué puedes hacer tú frente a los cambios? Nada, porque esos cambios son irrevocables, es prácticamente imposible devolverlos al estado que tú quieres. De nada te sirve llorar o morir de rabia, no puedes hacer nada. Solo soñarlo, soñarlo una y otra vez, cada noche. Supongo que ese es el mejor momento de mis días, el momento en el que todo sale bien. Casi siempre.

#Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» 
El viento de la noche gira en el cielo y canta. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 
Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda.