Y a veces fallamos, caemos por agujero negro sin final, pensamos que todo se acaba, pero no, no es así. Nos creemos débiles por haber caído, y es que nunca aprendemos esa lección, esa que cuenta que fuerte es esa persona que no cuenta las veces que cae, sino las que se levanta, pero a veces las palabras pueden ser tan fáciles de decir y tan complicadas de hacer.
Las segundas oportunidades existen, aunque a simple vista no se vean, intentemos buscarlas, como cuando jugábamos al escondite de pequeños, así que cuando la veas, no dudes en correr a por ella, no la dejes escapar, porque no todas son fáciles de pillar, a veces cuando te ven, pueden echarse a correr, pero no olvides, que tu puedes, que tu vales.

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