Tenía razón mi profesor de religión "Los amigos de verdad se pueden contar con los dedos de un mano y si tienes suerte con las dos". Yo con el tiempo me di cuenta de que al final confiar demasiado en la gente no es bueno. A veces es mejor guardar las distancias con personas que acabamos de conocer. Personalmente, yo confié demasiado en personas que no me aportaban nada. Personas por las que siempre acababa arrastrándome y dejando por los suelos mis principios. Siempre terminaba pidiendo perdón aun sabiendo que no había hecho nada malo. Ese es el miedo a perder . A perder a una persona a la que has querido, por la que has dado más quizás de lo que has recibido. Pero cuando confías en alguien al que no le importas lo más mínimo...siempre terminas abriendo los ojos con la decepción. Por ejemplo cuando te encuentras en un mal momento y pasa de tí, o cuando llegan las mentiras, los reproches... Ahí te das cuenta de que fuiste una estúpida por confiar en personas que no te aportaban más que problemas. Ahora estoy tan bien sola, con mis amigas de siempre, que son pocas...Lo sé. Pero para mí es más que suficiente porque me han dado grandes alegrías a lo largo de mi vidas. Y sé que son impresionantes. No necesito nadie más, y menos si quieren joderme la vida . Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario